Se entiende por glaucoma un grupo de enfermedades oculares que se asocian fundamentalmente a un aumento de la presión del líquido del interior del ojo, y que tienen en común la lesión progresiva del nervio óptico, que transmite las señales visuales desde el ojo al cerebro, lo que nos permite ver. Aparece en alrededor de una persona de cada 100 a partir de los 40 años. Si no se trata, aparecen zonas en blanco en la parte periférica del campo visual, y con el tiempo puede ocurrir que los pacientes sólo vean la parte central de lo que están mirando. Más tarde, si sigue sin tratarse, puede conducir finalmente a la ceguera.
A menudo es un proceso hereditario, y es más frecuente en las personas de raza negra. Es poco frecuente antes de los 35 años, y su incidencia aumenta con la edad, por lo que el riesgo es mayor a medida que se envejece. En Estados Unidos, el glaucoma es la segunda causa de ceguera evitable.
Lo más trágico de la ceguera originada por el glaucoma es que en la mayoría de los casos puede prevenirse. En los estadios iniciales la enfermedad no suele causar síntomas. Por ello, cuando el paciente presenta síntomas, como pérdida de la visión periférica o dificultad para enfocar los ojos en una habitación oscura, ya se ha producido cierta pérdida de visión. La única forma de ayudar a identificar el glaucoma es mediante exploraciones oculares sistemáticas. Cuando el glaucoma se detecta a tiempo, el objetivo del tratamiento es evitar que la visión empeore, lo que puede conseguirse.
En la mayoría de los pacientes mediante el tratamiento sistemático con medicamentos disponibles en forma de colirios y, en ocasiones, de comprimidos. En algunos pacientes puede necesitarse también tratamiento con láser o una operación. El tratamiento con colirios o comprimidos probablemente durará toda la vida; no obstante, una operación puede alterar este curso de tratamiento.
Qué es la Presión Intraocular o PIO?
La presión intraocular (PIO) es la presión de los líquidos del ojo, denominados líquidos intraoculares (humor acuoso y humor vítreo), sobre la capa transparente que forma la superficie anterior del ojo (córnea) y la cubierta externa blanca del globo ocular (esclerótica). Todas las estructuras del interior del ojo están expuestas a la PIO, la presión más alta del organismo.
La PIO puede variar en una persona dada, y suele ser máxima a primera hora de la mañana. Muchos factores pueden influir en la PIO, como las alteraciones de la secreción de las glándulas (alteraciones endocrinas), las concentraciones de los líquidos corporales y las operaciones quirúrgicas. Edad y sexo. En general, la PIO aumenta con la edad, sobre todo en las personas de más de 40 años, y es ligeramente mayor en las mujeres que en los varones.
En las variaciones de la PIO influyen la rapidez con la que se produce el humor acuoso, la resistencia a su flujo de salida (como un conducto atascado) y la presión de las venas de la esclerótica (venas episclerales).
En la población general, los valores medios comunicados de PIO son de 15 a 16 mmHg (+3,5 mmHg durante cada período de 24 horas), con valores extremos de 10 y 21 mmHg. Sin embargo, estos valores pueden ser ligeramente altos, lo que refleja el glaucoma no diagnosticado en la población general.
¿A qué se debe la PIO?
La PIO elevada suele deberse al bloqueo del flujo de salida del humor acuoso desde la cámara anterior del ojo a las venas circundantes, o a un exceso de secreción de humor acuoso. La elevación de la presión en las venas circundantes también puede aumentar la PIO. En cualquier caso, la acumulación de humor acuoso en el relativamente inelástico globo ocular origina un aumento de la PIO.
Tipos de Glaucoma
Glaucoma primario
El glaucoma primario es un trastorno ocular con los siguientes síntomas: aumento de la PIO, cambios de la papila (nervio) óptica y desarrollo de pérdida de visión sin otra causa evidente.
Glaucoma secundario
El glaucoma se considera "secundario" cuando puede atribuirse a otra enfermedad, como la diabetes, o a un proceso ocular que afecta a la estructura o la función del ojo, como un traumatismo con hemorragia en el interior de la cavidad del globo ocular. También puede aparecer glaucoma secundario tras la cirugía ocular.
Glaucomas de ángulo abierto y de ángulo cerrado
El grado del ángulo de la cámara anterior, formado entre la córnea y el iris, determina la clasificación del glaucoma. Tanto el glaucoma primario como el secundario pueden subdividirse en glaucoma de ángulo abierto y cerrado. En el glaucoma de ángulo cerrado, el iris bloquea la vía de salida del humor acuoso
Fuente: MSD
